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Los 40 enemigos del buen estilo
Ficha práctica (Elaborada por Eduardo Ulibarri)
Elwood M. Wardlow, ex director asociado del American Press Institute, recomienda a periodistas y editores cuidarse de estos 40 peligrosos enemigos:
- Oraciones muy largas; palabrería.
- Desperdicio de oportunidades para el humor, el color, la humanización.
- Desperdicio de oportunidades para buenas citas.
- Presentar premisas que no estén claras, o conclusiones que no estén sustentadas.
- Organización deficiente, sin foco.
- Conclusión débil.
- Hincapié en lo obvio.
- Preguntas que quedan sin respuesta por falta de investigación.
- Falta de ejemplos o especificaciones.
- Estadísticas o detalles sin significado.
- Lead confuso.
- Lead con una promesa que no se cumple.
- Lead insípido.
- Mejor lead en párrafo secundario.
- Demasiados o muy pocos atributos de los hechos.
- Falta de buen gusto.
- Mal uso del humor o la ironía.
- Sentimentalismo, ridiculez.
- Falta de balance o imparcialidad.
- Muchas palabras negativas.
- Pronombres confusos, que no se saben a quién se refieren.
- Faltas de ortografía.
- Errores fácticos.
- Irregularidades o incoherencias de estilo.
- Selección de palabras incorrectas.
- Cambio de tiempo o de número en los verbos.
- Puntuación desigual.
- Repeticiones innecesarias y redundancias.
- Clichés, expresiones gastadas.
- Jergas, frases periodísticas incomprensibles para los lectores.
- Oraciones pasivas.
- Verbos muy cargados.
- Exceso de adjetivos.
- Mezcla de conceptos sin relación en una misma oración.
- Demora en llegar al “punto” de la información.
- Transiciones y encadenamientos débiles o gastados.
- Sujeto alejado del verbo.
- Citas estropeadas, comillas innecesarias.
- Orden incorrecto de los adjetivos.
- Partículas alejadas de sus antecedentes.
Ficha práctica (Elaborada por Eduardo Ulibarri)
La hora de cierre es uno de los grandes desafíos de cualquier periodista. Mientras más se acerca, menos tiempo y atención pueden dedicar a mejorar las informaciones. Por esto es esencial esforzarse por planear y ejecutar bien su trabajo antes de que llegue a la corrección final.
Una de las formas de lograrlo es dominar algunas técnicas para escribir bien bajo presión. Roy Peter Clark, del Poynter Institute, en San Petersburgo, Florida, recomienda una serie de estrategias en ese sentido. A partir de sus ideas, se presentan los siguientes consejos:
- Si sabe que tiene poco tiempo para reportear y escribir, piense en corto y en simple desde el principio. Mentalícese para escribir un texto breve y apegado a una línea clara de desarrollo.
- Escriba mentalmente mientras reportea. Póngale atención a las citas, busque detalles, descubra información que sabe que aparecerá en la nota.
- Si puede, también comience a escribir realmente mientras reportea. La tecnología cada ve lo hace más fácil.
- Encuentre su enfoque o eje en el campo, de modo que pueda recopilar todo el material que necesita para darle respaldo.
- Desde el momento en que recibe la idea o la asignación, comience a concebir la nota en su mente. Siga reestructurándola en el campo.
- Repase su entrada o lead tentativo mientras va de regreso al periódico.
- Tómese tres minutos para escribir un plan de cinco palabras para organizar la historia.
- Escriba en función de ese plan. No se detenga a corregirlo mientras redacta. Mejor, espere hasta el final, y corrija la nota ya escrita.
- Escriba como si lo persiguiera el diablo. Deje que la adrenalina se dispare.
- ...pero corrija con el mayor cuidado posible. Es la hora final de la calidad, antes de pasar la nota al editor.
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